Origenes de la NFL

 A pesar de que han sufrido algunos cambios de nombre y sede, Cardenales de Arizona y Osos de Chicago son los únicos equipos que han pertenecido a la NFL desde 1920 y continúan vigentes hasta nuestros días. Sin embargo, no hay que restarle méritos a los Empacadores de Green Bay, que se unieron a esta liga en 1921 aunque se formaron como equipo semiprofesional desde el 14 de agosto de 1919.

El surgimiento de la NFL se remonta al 20 de agosto de 1920. Aquel día se efectuó en Canton, Ohio la primera reunión para darle forma a esta agrupación. En esa ocasión (en el salón de exhibición de automóviles Humpmovile) estuvieron representantes de Dayton Triangles, Cleveland Indians, Akron Pros y Canton Bulldogs, que dieron vida a la Conferencia de Fútbol Americano Profesional (American Professional Football Conference).

Exactamente 28 días después se realizó la siguiente sesión de trabajo en la cual se dieron cita los cuatro conjuntos ya mencionados, de distintas ciudades del estado de Ohio y representantes de otros seis equipos, incluyendo a Decatur Staleys (hoy Osos de Chicago) y Cardenales de Racine, ambos del estado de Illinois.

En esa segunda reunión, el 17 de septiembre de 1920, se adoptó el nombre de Asociación de Fútbol Americano Profesional (American Professional Football Association). Fue aquel día, en Canton, Ohio, cuando Jim Thorpe resultó electo presidente de la liga.

“Para darle a esta nueva organización una apariencia de estabilidad financiera anunciamos que cada equipo tendría que pagar cien dólares; sin embargo, puedo asegurarles que ninguna cantidad de dinero fue entregada a nadie”… Cuentan los historiadores que así se expresó George Stanley Halas respecto a la sesión en la cual fue creada la agrupación que el 24 de junio de 1922 adoptaría su actual nombre: National Football League (NFL).

Refiriéndonos a otras fechas históricas cabe señalar que el 3 de octubre de 1920, el equipo Dayton Triangles venció 14-0 a Columbus Panhandles en el primer cotejo entre dos clubes pertenecientes a la Asociación de Fútbol Americano Profesional.

Como sucede la mayoría de las veces, cualquier organización deportiva, negocio o empresa, inicia con algunas deficiencias que se corrigen paulatinamente. Así ocurrió a lo que hoy conocemos como Liga Nacional de Fútbol americano, y para muestra basta recordar que algunos equipos como All American de Búfalo y Detroit Heralds, fueron uniéndose al circuito durante aquel año, mientras que Independientes de Rock Island estaban desde la reunión de mediados de septiembre; en tanto que los Tigres de Chicago se desintegraron a mediados de la campaña.

En 1920 algunos conjuntos jugaron contra equipos ajenos a la liga y cada club  disputaba el número de encuentros que podía. Los Bulldogs de Canton terminaron con siete triunfos, cuatro derrotas y dos empates, mientras que los Cardenales de Chicago quedaron con seis ganados, dos empates y dos derrotas, pero el título de “campeón” fue otorgado al Akron Pros que ganó ocho juegos, empató tres y no perdió ninguno.

La decisión de darles el campeonato fue tomada por los dueños de equipos en su reunión del 30 de abril de 1921 en la ciudad de Akron, Ohio. Durante esa sesión la Asociación de Fútbol Americano Profesional (APFA) fue reorganizada y eligieron como su presidente a Joseph F. Carr (quien nació el 23 de octubre de 1879) y ocupó dicho cargo hasta que falleció el 20 de mayo de 1939, a la edad de 58 años.

Comentabamos que la NFL, originalmente llamada Asociación de Fútbol Americano Profesional, (APFA, por sus iniciales en inglés) comenzó con 14 equipos en 1920 y para la campaña de 1921 entró en acción con 21 planteles, incluyendo a Empacadores de Green Bay y otros con nombres tan extraños como Louisville Brecks, que únicamente disputaron dos encuentros siendo ambos dolorosas derrotas.

La de 1921 resultó la primera campaña en que se consideró oficial la clasificación general de los equipos en cuanto a juegos ganados, empatados y perdidos. En esos días estaban en escena tres conjuntos que han militado en la NFL durante más de ocho décadas. De ellos, los Cardenales de Chicago jugaron en esa ciudad de 1920 a 1959, y se les conoció como Cardenales de San Luis de 1960 a 1987. Esa franquicia se trasladó al estado de Arizona a partir de 1988.

Halas llega a Chicago

Queda para la historia el domingo 16 de octubre de 1921, fecha en que debutó en su nueva ciudad el equipo Chicago Staleys, que la temporada anterior había jugado en Decatur, otra población del estado de Illinois. En 1920 los Staleys finalizaron con diez triunfos, una derrota y dos empates.

No obstante, George Stanley Halas y su socio Ed “Dutch” Sternaman tenían motivos para estar nerviosos, no sabían cuál sería la respuesta de los casi 2.7 millones de habitantes que en aquella época tenía la ciudad.

El recién llegado conjunto jugaría en el parque de los Cachorros de Chicago, novena del béisbol de Grandes Ligas. Un dólar fue el precio de los boletos, lo que permitía a George Halas mantenerse optimista.

Los Staleys de Chicago enfrentaban aquella tarde al Rochester Jeffersons, equipo de la ciudad de Nueva York. A la hora del juego ocho mil aficionados se habían dado cita en el estadio. Entre los 16 jóvenes que integraban aquel conjunto vale la pena mencionar al corredor Ken Huffine; George Trafton y Guy Chamberlin, quienes se desempeñaban como centro y ala, respectivamente, además de George Halas y Edward Sternaman.

De gran importancia resultaron la anotación que consiguió en el último cuarto el corredor Ken Huffine, y un gol de campo de 30 yardas logrado por “Dutch” Sternaman, en tanto que George Halas se encargaba de detenerle el balón para efectuar la patada que definió el triunfo de los Staleys por 16-13 sobre Rochester Jeffersons.

Pese a la difícil situación económica Halas y Sternaman continuaron la aventura futbolística con su equipo (que adoptó el nombre de Osos el 28 de enero de 1922). El 2 de mayo de ese año pagaron 20 dólares, más 13.34 por concepto de “impuesto de franquicia”, para que su equipo pudiera quedar legalmente reconocido por el estado de Illinois como corporación, surgiendo el Chicago Bears Football Club, Inc.

Los Osos terminaron la temporada de 1922 con muy positivo balance dentro de la cancha (nueve triunfos y tres derrotas) y mejor a nivel administrativo, registrando ganancias que ascendieron a mil 476 dólares. También en esa época los Osos fueron el primer equipo profesional con su propia canción de batalla. En las primeras temporadas de la NFL los jugadores ganaban aproximadamente entre 75 y 100 dólares por juego.

En los años 20’s el único jugador con sueldo que ascendía a los miles de dólares fue Harold “Red” Grange, situación aceptable si consideramos la trascendencia que su participación tuvo en la versión profesional del “deporte de las tackleadas”. Una de las jugadas más memorables de la temporada de 1923 se produjo en el partido en que los Osos de Chicago vencieron 26-0 al Oorang Indians (equipo de la ciudad de Marion, Ohio) en que jugaba el legendario Jim Thorpe.

Aquel día 4 de noviembre, los Indios estaban en la yarda cinco de los Osos y amenazaban con anotar. Detrás de su compañero Joe Twig, quien realizaba labor de bloqueo, Jim Thorpe intentó correr por el lado izquierdo pero al chocar con otros jugadores soltó el balón en la yarda dos; el ovoide fue recuperado por George Halas, quien “ni tardo ni perezoso” se escapó 98 yardas, y se fue corriendo en zigzag para que no le cayera encima Jim Thorpe, quien militó en varios equipos, incluidos Gigantes de Nueva York y Cardenales de Chicago, en 1925 y 1928, respectivamente.

Hoy día es algo común ver acciones como la anteriormente señalada, pero en aquel entonces fue un récord que permaneció vigente hasta 1972. Aquella jugada del 4 de noviembre de 1923 debe considerarse inolvidable tomando en cuenta que soltó ese balón el primer presidente de la Asociación de Fútbol Americano Profesional, Jim Thorpe (quien había ganado dos medallas en los Juegos Olímpicos de 1912) y lo recuperó escapándose para anotar George Stanley Halas, fundador de la Liga y de los Osos de Chicago.

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